Estos han sido los hitos inmobiliarios de la década

Escrito por Almudena Ortuño

30 diciembre, 2019

No solamente despedimos 2019: también cerramos la segunda década del siglo XXI, durante la que el mercado ha vivido momentos buenos, malos y regulares

Cuando arrancó el siglo XXI, el mundo se agitó entre fatídicas profecías del efecto 2000, y el caso es que, pasadas dos décadas, seguimos vivitos y coleando en plena hegemonía tecnológica. También en el mercado de la vivienda. A partir de 2020, las inmobiliarias no tendrán más remedio que apostar por el uso de plataformas digitales, entre otras muchas transformaciones que se han ido consolidando en el sector, como el auge de la vivienda colaborativa, la firme apuesta por la sostenibilidad o la moderación de las inversiones extranjeras. Así que esto es lo que viene, ¿pero y lo que se va?

Para entender el futuro, nada mejor que echar un vistazo al pasado. Nos disponemos a hacer balance de toda la década, porque el 2019 ha sido sencillamente el remate de diez años turbulentos en lo que al mercado inmobiliario se refiere. Diez años en los que hemos aprendido que lo que sube, baja (y además, con una fuerza equivalente); que lo derruido se puede volver a construir, por lo que mantengamos la esperanza; y que hay muchas maneras de hacer las cosas, tantas como personas, en esto de la compraventa de viviendas. Momentos buenos, malos y regulares; hitos que quedan para la historia.

Estas son las 10 lecciones/acontecimientos/aprendizajes en clave inmobiliaria.

1) Los precios de la vivienda SÍ pueden bajar. Hubo un tiempo en el que comprar una casa era un privilegio reservado a los semidioses. Era la época de la burbuja inmobiliaria, cuando se dispararon los precios de los bienes inmuebles, muy por encima de los del resto de bienes y servicios sociales, desde 1980 hasta la primera década del siglo XXI. Y entonces, ¡PAM!, la crisis. El trastazo que se vivió a principios de la década anterior, cuando los precios de las viviendas se estrellaron contra el suelo, demostró que todo lo que sube termina por caer. Muchos propietarios e inversores han asumido que las casas y las promociones nunca recuperarán el valor de antaño, y no les ha quedado otra que vender a pérdidas.

2) Los precios de la vivienda SÍ pueden volver al nivel anterior a la crisis. Pues bien, los propietarios del punto anterior están equivocados. En esta segunda década del siglo XXI estamos comprobando que los precios de la vivienda SÍ pueden recuperarse, aunque no necesariamente en la compraventa. De repente, cobra interés operación inmobilaria, hasta la fecha dormida en España: el alquiler. Se ha convertido en una de las oportunidades del sector, no solo por el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones, resignadas al eterno arrendamiento, sino por el interés que se devenga de las operaciones. Solo hay un riesgo: que los precios sigan subiendo y volvamos a hablar de burbuja.

Hitos inmobiliarios de la década

3) Nace Airbnb. La plataforma online, dedicada a la oferta de alojamientos particulares para alquileres temporales o turísticos, ha llegado para quedarse. No en vano, es hija de nuestros tiempos. En 2008, los socios Brian Chesky, Joe Gebbia y Nathan Blecharczyk se encontraron con que la renta de su apartamento, en San Francisco, había subido un 25 %, por lo que decidieron ofrecer una habitación con un colchón hinchable (de ahí el nombre ‘Air’). Y hasta hoy, cuando la red pone en contacto a anfitriones y propietarios de 2 millones de inmuebles, en 192 países, con 10 millones de reservas a las espaldas. La oficina de Barcelona abrió en 2012 y generó un inmenso debate político. El marco jurídico del alquiler vacacional es un tema controvertido, al igual que la tributación de impuestos por las estancias.

4) El gotelé ha vuelto. En serio, se merece un apartado. Nuestros compañeros de Tiovivo Creativo, que saben mucho de interiorismo, reflexionaban sobre ello en un artículo. Nos estamos refiriendo a esa técnica pictórica, de origen francés, tan extendida en la España de los 60. Durante los tiempos de la construcción desmesurada, venía muy bien esparcir pintura al temple en paredes, techos y fachadas, para lograr una superficie de acabado grumoso, que además disimulara todo tipo de imperfecciones (productos baratos, prisas en la obra y otras chapucillas). Con los 80, esta práctica cayó en decadencia, pero de repente, vuelve a molar. ¿Por qué? Pues como dicen los tiovivers, seguramente se deba a que el gotelé «refleja un poco nuestro pasado, las casas de nuestros padres o abuelos».

5) Llegan las Proptech. O lo que es igual, empresas que utilizan la tecnología para mejorar o reinventar cualquier servicio en el sector inmobiliario (Property Technology). Hablábamos de hegemonía por algo. En este apartado se incluyen desde plataformas online (por ejemplo, Idealista), al Peer to Peer (P2P), la domótica en el hogar o la realidad virtual, que permite hacer visitas 3D de los inmuebles sin tan siquiera pisarlos. ¿Pero quién compraría una casa así? Es por ello que entendemos las Proptech como un primer paso dentro del sector inmobiliario, a la espera de una legislación adecuada y una segunda disrupción que afecte al servicio (como la que pronosticábamos en este artículo). Porque más allá de facilidades tecnológicas, el cliente reclama un servicio cercano y hecho a medida, que le resulte confiable, como el que nos esforzamos en ofrecer día tras día desde Atelier Jōm.

Hitos inmobiliarios de la década

6) La vivienda YA es un asunto político de primera línea. Y también judicial. Por mucho que no disponga de su propio Ministerio, cuyas competencias fueron delegadas a Fomento en 2010, existe una Secretaría de Estado y un programa de Acciones Urbanas. En su seno se ha redactado el Plan Estatal de Vivienda 2018-21, cuyos objetivos fundamentales son, entre otros, garantizar el acceso de todos los colectivos sociales, mejorar la calidad de la edificación o supervisar la concesión de hipotecas. En cuanto a los tribunales, solo hay que dar un repaso a la jurisprudencia alrededor de las cláusulas suelo, las revisiones ITP de Hacienda, la sentencia del Supremo sobre AJD o el fallo del Constitucional en plusvalía municipal. Tuvimos que vernos rodeados de desahucios para entender la importancia este derecho fundamental.

7) La sostenibilidad YA no es una opción…. sino una obligación. La calidad de una edificación se mide, cada vez más, en base a su relación con la accesibilidad, la eficiencia energética y la aplicación de nuevas tecnologías. Un 90% del parqué de viviendas en España se levantó con anterioridad a la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación, aprobado en 2006, pero las construcciones que se hagan a partir de ahora no solo deben adaptarse a los requerimientos de las políticas nacionales y europeas, sino también a un sentimiento ciudadano creciente e imparable. O hacemos bien las casas del futuro, o no habrá futuro. Esto implica mejorar la envolvente térmica con métodos de aislamiento, incorporar sistemas de energías renovables o reducir el consumo en iluminación, entre otras muchas medidas.

8) Hay una revolución en la construcción. En la etapa del boom inmboliaria , valía todo, pero durante la crisis hubo una reinvención del sector de la arquitectura. La recuperación del ‘ladrillo’ ha propiciado el retorno de los jóvenes, que quieren limpiar el nombre de la profesión y hacer las cosas de una manera distinta. Así se lo exige también la sociedad, donde se han multiplicado los estilos de vida y las viviendas familiares ya no constituyen el eje neurálgico. Hay casas pensadas para compartir, se ha puesto de moda el ‘coliving’ (a medio camino entre el piso de estudiantes y una residencia) y mucho cuidado con las casas prefabricadas o con forma de cápsula. Acabaremos durmiendo como los japoneses.

Hitos inmobiliarios de la década

9) El patrimonio histórico debe conservarse. Es un hecho sobre el que estamos tomando conciencia, después de la infinidad de crímenes que se han perpetrado en pos del enriquecimiento. En Madrid no se pudo detener la demolición de la Casa Guzmán, obra maestra de Alejandro de la Sota; ni en Almería se ha procedido a tumbar el hotel de El Algarrobico, símbolo de la destrucción de la costa, a pesar de que hay más de 20 pronunciamientos judiciales que demuestran su ilegalidad. Pero gana la esperanza. El sentimiento social es cada vez más evidente, y basta con mencionar dos casos valencianos para advertirlo: la defensa de la Dehesa de El Saler, donde además del hotel Sidi, se proyectaba toda una urbanización; o la paralización del Plan Cabanyal, que supuso un hito de la acción ciudadana sobre el legado arquitectónico, puesto que incluía la demolición de más de 1.000 casas de la zona.

10) Nace Atelier Jom. Y sí, es un hito. Para nosotros, pero también para la forma de trabajar en el sector inmobiliario. Ya te contamos de dónde viene nuestro nombre, porque Atelier Jōm no es una simple agencia. Se trata de un taller de arquitectura y consultoría inmobiliaria, que existe para acompañar las distintas formas de vivir. Tanto si tienes un proyecto, como si quieres cambiar de casa, te ayudamos de forma revolucionaria. Así que, sí: hemos llegado para quedarnos y enfrentar una nueva década.

Que tengas un feliz 2020

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