El día de nuestro bautizo

Escrito por Xavi Planells

25 noviembre, 2019

Te vamos a contar uno de los secretos mejor guardados: de dónde viene nuestro nombre

Explicar un chiste puede hacer que pierda la gracia. Y digo puede, porque hay cómicos que han hecho de ese rasgo una herramienta para su expresión cómica. Con el marketing pasa un poco lo mismo: a veces el branding-naming es obvio y no necesita explicación; pero en otras ocasiones es valioso mantener el misterio para conseguir impactar. Hoy, en Atelier Jōm, hemos decidido destapar las cartas: somos los cómicos que explican el chiste.

Nuestra marca, tras año y medio en circulación, puede perfectamente sonar exótica, pero tiene mucho que ver con la filosofía de la empresa.

Al principio, nació como ‘Jôm’, sin la palabra ‘Atelier’. Lleva un circunflejo sobre la ‘o’, imitando una cubierta inclinada a dos aguas. ¿De dónde viene? Pues básicamente se trata de una transcripción fonética de la palabra ‘home’ (casa, en inglés, por si hay alguien de otro planeta). Las casas son nuestra razón de ser, nos identifican y nos ponen en contacto con las personas, por lo que no le dimos demasiadas vueltas. Estábamos buscando un nombre corto, directo y fácil. Fue un auténtico «pensat i fet”.

Atelier Jom
Primer prototipo del logo

Cuando empezamos a trabajar el concepto, vimos que la palabra se quedaba corta, y que necesitaba de un acompañante para comunicar mejor la identidad de la empresa. Y de repente… ‘Atelier’. Significa ‘taller’ en francés, y se identifica con nuestra filosofía de trabajo. En primer lugar, hemos optado por definirnos como taller de arquitectura y taller de consultoría inmobiliaria, básicamente debido a la forma que tenemos de afrontar los proyectos. Intentamos trabajar dentro de una línea, vinculada a los espacios residenciales (y en menor medida, a los espacios de trabajo), pero planteamos cada proyecto como si fuera algo único. Aunque pueda sonar pretencioso, y muy manido, tiene un sentido práctico:

  • No tenemos tarifas
  • No tenemos “estándares»
  • … E intentamos siempre que el proyecto en cuestión suponga un reto.

De ahí que nos identifiquemos con la artesanía, porque necesariamente tenemos que trabajar a medida.

Atelier Jom
Así somos ahora

Hay una segunda parte. El significado de la palabra ‘Atelier’ redondea el concepto. Nuestra empresa tiene una presencia física poco convencional. Contamos con una oficina donde atendemos a nuestros clientes o colaboradores, pero solo es una punta de lanza. El cuartel general, el corazón de la marca, se encuentra precisamente en un taller. Sí, un taller de verdad. Un taller textil, repleto de maquinaria, hilos, telas, botones… Además de ser un mero almacén, es un lugar realmente inspirador. Pero curiosamente, no trabajamos en él.

Los más seriéfilos (o los seriéfilos con más criterio) recordarán las oficinas que el cuerpo de policía de Baltimore daba al equipo de McNulty y compañía en The Wire. Concretamente, en la segunda temporada (vale, McNulty en ese momento estaba en otras cosas) el equipo recibía un edificio destartalado cerca del puerto y se instalaba en él para un fin específico. El lugar desencadena que empiecen a trabajar de una manera realmente innovadora. Y qué quieres que te diga, nos gustaba la idea. En definitiva, nos inspira el concepto de taller, por ser ese lugar aparentemente caótico donde se llevan a cabo proyectos maravillosos.

Nos inspiran los retos, pero sobre todo, nos inspiran las casas y las personas.

Pues Atelier Jōm.

También te puede interesar esto…

Urbanismo y coronavirus

Urbanismo y coronavirus

Pensemos si con nuestro modelo urbanístico, hemos puesto las cosas fáciles o difíciles a la expansión del...

leer más

0 comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Estos han sido los hitos inmobiliarios de la década | Atelier Jōm - […] Para nosotros, pero también para la forma de trabajar en el sector inmobiliario. Ya te contamos de dónde viene…

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest