No todos los días se escribe una carta de bienvenida. De hecho, es una bienvenida que se parece más a la que se da un lunes cuando vuelves a la oficina a trabajar, que la que se le da a un recién nacido. Atelier Jōm es más una evolución que un nacimiento, aunque hoy nacemos como marca.
Atelier Jōm nace, en primer lugar, con un reto principal: crear un nuevo concepto de empresa. Conocemos infinitas inmobiliarias que ofrecen servicios de arquitectura, y también estudios de arquitectura que ofrecen servicios inmobiliarios. “Somos estudio de arquitectura Y agencia inmobiliaria”. Desde que empezamos a pensar en Atelier Jōm, queríamos eliminar la “Y”, porque pensamos que la arquitectura y el sector inmobiliario están íntimamente unidos. Y porque pensamos que los dos procesos, no solo forman una secuencia, sino que están entrelazados.
Como decíamos, conocemos agencias con servicios de arquitectura y viceversa, y muchos de estos matrimonios son fruto de los ciclos de ambos sectores, que también van entrelazados: en tiempos de crisis, muchos arquitectos se refugiaron en el sector, y en tiempos buenos -pero con competencia atroz-, muchos quisieron diversificar. Nuestra visión, aunque a priori pueda parecerse a esta segunda tesis, es en realidad lo contrario. Más que diversificar nuestra actividad, tenemos el objetivo de integrarla, y además en una rama especializada, la residencial, y de una forma muy concreta: con una atención hecha a medida, con muy pocos clientes de forma simultánea, usando las nuevas tecnologías, y con un alto nivel en cuanto a conocimiento de nuestro campo. Y, no menos importante, sin tarifas, porque no todos los clientes necesitan lo mismo, y porque, conociendo nuestro sector, sabemos que los clientes tienen la sensación de pagar por algo que no necesitan.
Para por lo menos darle un nombre a nuestro objetivo, hemos usado la palabra taller (Atelier), que será la que unirá todos los servicios bajo el mismo paraguas, y la que mejor explicará que no somos una fabrica (piensa en una agencia con una cartera enorme o un estudio de arquitectura con 100 becarios), sino un equipo bien formado, de poco volumen, y muy enfocado en la calidad del servicio.
Y volviendo al principio, esto es un “hola de nuevo”. Empezamos con proyectos en marcha, trabajando ya para empezar otros, y lo hacemos muy comprometidos con nuestros objetivos: ser realmente únicos, y ser realmente buenos.




0 comentarios
Trackbacks/Pingbacks