Las cocinas, ¡qué lugares! Como los cuartos de baño, tienen el dudoso honor de ser ese sitio de casa que sale muy bien, o puede salir terriblemente mal. Sin punto medio. Sin escalas de grises. Una cocina puede ser preciosa, enorme, pero nula en funcionalidad o pequeña con un lugar para cada cosa. Y cada cosa en su lugar. Si bien es cierto que, una casa normal y corriente de un piso de 100m² no suele permitir espacialmente una cocina con península, isla, frigorífico americano y uno (o varios) armarios de tipo farmacéutico de los que salen en los programas de decoración TOP, también es posible hacer otras muchas cosas jugando con la materialidad, los colores y la distribución.
Tal y como contábamos en nuestro post sobre el recibidor de casa, una cocina puede ser un pequeño rincón si no disponemos de más sitio. La clave es planificar bien el espacio disponible, controlar las entradas de luz natural, y organizar bien los elementos indispensables (que suelen ser, el fregadero, los fuegos y campana extractora, el frigorífico y espacio suficiente de trabajo para poder cortar y cocinar). Además, para hacerlo más difícil todavía, hay que controlar también las salidas de humos y su recorrido (¡cuidado con las fachadas! Ante la duda, contacta con un técnico competente que te asesore y realice varias propuestas), los desagües y bajantes, y si piensas tener cocina a gas, las conducciones de éste. Podríamos decir que organizar bien una cocina es casi un deporte de riesgo. Y es que, una cocina incómoda es lo peor que te puede pasar: como decía antes, ésta puede ser pequeña pero muy funcional, y también, muy grande e incómoda. Nada peor que estar cocinando y estar chocándose con más miembros de la familia, o no tener un sitio cerca para apoyar una fuente ardiendo nada más sacarla del horno.
Cosas que deberías saber cuando planifiques una cocina
Cualquier mueble «normal» de cocina es un cubo de 60x60cm de ancho y profundidad. Con esas dimensiones, tienes que planificar todo tu espacio disponible. Existen medidas especiales, y módulos más pequeños para adaptarte a esquinas o encuentros raros, pero por lo general, el 60x60cm será lo que marque casi todo en tu espacio disponible. Personalmente, los muebles de colores vivos son muy originales y le dan un toque absolutamente diferente a cualquier cocina, que puede convertir hasta el espacio más anodino en una cocina «made in Pinterest«.
Y hablando de acabados. Son innumerables: encimeras y bancos de madera, granito, piedra artificial, hormigón con resinas (tipo Solid Surface)… Ninguna es mejor que otra, todas tienen sus pros y sus contras dependiendo de tu forma de cocinar y tu forma de vivir. No obstante, las maderas naturales suelen sufrir mucho el uso continuado y los cambios bruscos de temperatura, algo que también le sucede al granito (no se lleva demasiado bien con las altas temperaturas, ni con algunos alimentos ácidos, como el limón). Además de la superficie de trabajo, el suelo y el techo de la cocina son otros dos planos horizontales fundamentales a la hora de planificar este lugar de la casa. Recuerda que en la cocina se genera una cantidad de humo, grasa y suciedad que suele sobrepasar la cantidad de guarrería que pueda existir en cualquier otra parte de la casa, y que ésta se acumula indistintamente en todas las superficies con las que contacte. En especial, el suelo y el techo. Por eso, la recomendación suele ser emplear suelos con pocas juntas y fáciles de limpiar (que no es sinónimo de feo). La opción de utilizar una superficie de microcemento, si se puede, como en la colorida propuesta del estudio Colombo and Serboli Architecture, no nos parece una mala opción en absoluto.
¿Y la luz? Una cocina se utiliza a muchas horas del día, y es necesario contar con una iluminación adecuada para llevar a cabo todas las tareas que hay que realizar en una cocina. Ver bien lo que estamos cortando en la encimera, o qué hay en el fondo de un armario es básico para no liarla parda con la receta de la abuela. Por eso, la iluminación indirecta, aunque estéticamente es un gran acierto, no lo es tanto cuando llega la hora de hacer de la cocina un lugar funcional. Mejor, opta por una o dos barras de fotos direccionables, o unos focos tipo cilindro localizados estratégicamente encima de los lugares de trabajo. Si tienes una barra o isla para desayunar, o con almacenaje extra y un lugar para tomar un tentempié el día que no apetece poner la mesa, dos o tres lámparas con la pantalla pequeña encima de este espacio serán más que suficientes para ver con claridad.

En definitiva: una cocina es un lugar muy importante de la casa, donde pasan muchas cosas, hay que almacenar otras tantas, y depende de unos cuantos condicionantes bastante importantes. Una buena medición del espacio disponible, unos cuantos planos de organización (recuerda, ¡siempre con un especialista!) y unas cuantas muestras de materiales sobre los que basarte, serán los puntos clave que harán de la cocina un lugar donde querer estar.









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